Que lástima empezar el primer artículo del año con algo tan lamentable( de pasadita, ¡¡feliz año nuevo queridos lectores!! que este nuevo año esté lleno de bendiciones). Nuevamnete me he llevado la sorpresa de ver el lado salvaje del ser humano:el lado que no piensa, que sólo actua en buzca de la venganza, mal llamada justicia por tales personajes.
Hago un llamado a reflexionar, empezando el año, sobre si queremos un mundo mejor.
Condeno a muerte a la pena de muerte; ¿quienes somos nosotros para decidir sobre la vida?, la verdad, no somos nadie. ¿Quienes somos nosotros para negarle a otro ser humano (por muy malo que sea, por muchas atrocidades que haya cometido) la posibilidad de arrepentirse? Esta vez cito a un personaje muy conocido de la historia de la humanidad, Jesús, quien cuando estaba en la Cruz le dio la posibilidad de arrepentirse a los dos ladrones que estaban junto a él, dando el ejemplo a toda la humanidad de que todos tenemos derecho a arrepentirnos. Si no nos arrepentimos, es cosa nuestra, pero tenemos la posibilidad, y reitero:¿quienes somos para arrebatarla?.
Hay quienes alegan que tienen tiempo de arrepentirse cuando están en el patíbulo; yo digo que si se arrepienten ahí, es por la razón equivocada: por miedo. El arrepentimiento es un proceso gradual, de reflexión y recogimiento espiritual; es algo que se debe sentir con el corazón,es cuando apenas podemso pensar tranquilos porque la conciencia no nos deja en paz: ahí estamos arrepentidos.
Caundo escucho a la gente argumentar sobre la pena de muerte, me parece que caen en la circularidad y sacan a relucir su estrechez de mente. Si quisieramos ser más prácticos, hay cosas peores que la muerte: la privación absoluta de libertad,comodidad y privacidad esas cosas son peores, y me pregunto: ¿porqué matar a alguien si pueden hacerle la vida miserable por años? usando la lógica nada más, parece ser una buena solución; sí, suena cruel, pero por lo menos se le da a la persona (recordemos, una persona tan mala como para "merecer" la pena de muerte) tiempo y condiciones para arrepentirse; antes los profetas e iluminados se iban las montañas para purificarse, para arrepentirse de todo lo malo que habían hecho,para entrar en contacto con sigo mismos; esto sería parecido.Si al final, lo único que importa es lo que Dios juzgue.
Ahí está mi solución,ya que dicen:" que tanto alega en contra de la pena de muerte, denos una solución que la reemplace"; ahí está mi solución. Lógica,y de cierta forma humanitaria. Se me ocurren otras cosas, más originales:por ejemplo si el condenado le tiene fobia a las serpientes, que lo dejen encerradoen una pieza llena de ellas (pero sin veneno); y otras tantas que no tengo tiempo de compartir.
Gracias a Dios, aquí en Chile no hay pena de muerte.
Y de pasada, para terminar, me parece horrible y repudiable el hecho de que muestren el la televisión y en Youtube las imágenes de un ser humano al borde de la muerte en una; a un hombre muriendo en el otro.
Recordando un libro que leí hace tiempo, "La granja de los Animales": les recomiendo que lo lean; nos demuestra que a veces no hay diferencia entre seres humanos y animales; aunque la comparación no es exactamente sobre la pena demuerte, da para pensar sobre eso y mucho más.